El concepto comenzó con un sencillo remolque de comida equipado con un asador, donde se preparaba pollo fresco marinado con una receta especial y cocinado al fuego. La demanda creció rápidamente, llegando con frecuencia a venderse todo el pollo antes del mediodía, mientras los clientes hacían pedidos para el día siguiente. Este éxito inicial llevó a Pollo Regio a expandirse y abrir su primer restaurante tradicional.
A lo largo de los años, Pollo Regio ha continuado creciendo sin perder sus raíces y sabores característicos. Hoy, la compañía mantiene su pasión por la innovación, la eficiencia operativa y por ofrecer a sus clientes ingredientes y productos de alta calidad.